C.D. ESPARTA

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BUEN COLOFÓN ESPARTANO PARA 2011

Álvaro Arias - Victoria trabajada de los espartanos en un duro partido en el que superaron a un rival peleón que tuvo opciones casi hasta el final. Sin embargo, en cuanto el equipo comenzó a jugar se disiparon todas las dudas. El marcador final de 9-12 deja un buen sabor de boca a los nuestros de cara a la Navidad.

Arrollador e imparable. Así se podría definir el arranque espartano el pasado sábado. Un inicio demoledor, que no deja pensar al rival, y que se está convirtiendo ya en una costumbre. Un golpe directo que hace daño incluso a los rivales más fuertes. Sin embargo, el partido no fue tan fácil como pudo parecer en el primer momento y el Albacete intentó que los espartanos se atragantaran con los polvorones.

Los goles comenzaron a llegar pronto. Como un ciclón los nuestros comenzaron a llevar peligro desde la primera jugada a la portería rival. El primer tanto era conseguido por el capitán Aarón Maroto, convirtiendo la primera superioridad del partido, una de las asignaturas pendientes de los nuestros este año. El Albacete tenía a los nuestros muy lejos de la portería, pero los recursos del equipo funcionaban. El segundo gol era logrado por Álvaro Arias tras una letal internada de Álvaro Martinez, quién desplazó toda la defensa. A pesar de que los espartanos no estaban del todo asentados en el agua y estaban cometiendo bastantes imprecisiones, el luminoso sumaría el tercer tanto tras un eterno contragolpe a manos de Álvaro Arias otra vez. A partir de ese momento, el partido se igualó, pero los manchegos estaban sin puntería y sus disparós no alcanzaban objetivo espartano. No así David Hernándo, quién convirtió una nueva superioridad para los nuestros. Con un primer parcial de 4-0, comenzaron a sentirse mucho más tranquilos y confiados el resto del partido, quizá demasiado. Así, a falta de medio minuto para el primer descanso, llegó el gol albaceteño que abría la lata. (1-4)

El segundo periodo comenzó prácticamente como el primero. Con el Esparta dominando y el Albacete defendiéndose como podía, por lo que llegaron dos nuevas superioridades para los nuestros. De las dos ocasiones, únicamente una pudo ser materializada brillantemente por parte de Aarón Maroto, que firmaba su segundo gol de la tarde. El partido entró entonces en una fase de dominio alterno, con ocasiones a ambos lados, y los manchegos apretando para igualar el marcador. Así quedó reflejado, ya que consiguieron acercarse merced a dos nuevos tantos. Los espartanos atacaban ahora demasiado lejos y la boya no tenía ocasión de recibir, asfixiada por la dura presión rival. La defensa por su parte necesitaba más contundencia, como la que le imprime el espartano Carlos Guerrero, ausente en esta ocasión. No llegaría el sexto para los nuestros hasta pasada la mitad del periodo, cuando Pedro Felguera transformaba magistralmente y con gran sangre fría desde el palo una juagada de superioridad trazada con tiralineas y digna de un tratado waterpolístico. Pero el Esparta aun recibiría un nuevo gol antes de finalizar el periodo fruto de los errores de marca. (4-6)

Los nuestros no estaban jugando bien y la intensidad no era adecuada. El partido había dejado de tener dueño y los locales se acercaban en el marcador peligrosamente. Todo indicaba que iba a tocar sufrir. Y así se corroboraba llegada tras llegada de los albaceteños, con un peligro creciente y agobiante. Pero si Móstoles tiene un santo encerrado en un cuerpo de portero de fútbol, en Cagigal pudo verse como un David Maroto muy inspirado descendía de los cielos para convertir a los atacantes rivales a la religión espartana. Primero desbaratando contragolpes que solo él creia posible parar, y posteriormente, cuando Jesús Sánchez era sancionado con penalti tras su tercera expulsión, deteniendo su enésima pena máxima de la temporada y agrandando así su leyenda. Pero ni siquiera la intervención divina pudo evitar el empate mediado el periodo, con el equipo agonizando y sin saber cómo reaccionar. Pero como ya ha demostrado en otras ocasiones, este equipo tiene casta y está preparado para hacer frente a situaciones de este tipo. Así, tras un necesario tiempo muerto, llegaba la consecución de un penalti a favor que David Hernándo convertía sin pestañear y sin que le temblara el pulso a pesar del apretado marcador. Nuevamente con los nuestros por delante, ahora con gran alternancia en el juego, el Albacete lograba marcar una jugada ensayada de uno de más para empatar de nuevo en poco más de un minuto. Pero entre tiradores andaba el juego, y David Hernando se echaba el equipo a la espalda para convertir una nueva ocasión de superioridad desde el exterior, demostrando que está en plena forma. (7-8)

Un último periodo de locos esperaba a los jugadores, que sufrieron las consecuencias del alocado arbitraje, a veces descentrado de lo que ocurría en el espacio de juego, y convirtiendo el partido en un correcalles sin sentido. Unos últimos ocho minutos en los que los espartanos lucharían como sólo ellos saben hacer, resurgiendo para llevarse los tres puntos de manera incontestable. Y es que a pesar de las numerosas dudas que había dejado el equipo hasta este momento, el rodillo apareció de nuevo. El equipo se acercó a la portería rival y comenzó a defender en condiciones. Tras dos minutos llegaron los primeros goles de un nuevo parcial demoledor a estas alturas de partido. Dos tantos de Álvaro Arias llevaron al equipo a los tres goles de renta, y David Maroto evitó el acercamiento deteniendo una vez más un lanzamiento desde los cinco metros, convirtiendose en la bestia negra de los lanzadores. Anímicamente fue un golpe demasiado duro para los locales, que sólo pudieron presenciar desde una privilegiada posición como David Hernando sacaba de nuevo su prodigiosa muñeca de paseo y Daniel Gonzalez les daba la puntilla con una vaselina que tocó el cielo. Con los nuestros desfondados por el esfuerzo realizado llegarían dos nuevos tantos manchegos que maquillarían el resultado. (9-12)

Malas sensaciones durante gran parte del encuentro, pero un resultado positivo y que demuestra la capacidad de reacción y de juego de los espartanos. Sabor dulce para finalizar un buen año en el que no se jugaron todos los partidos que se deseaba y comerse las uvas en una buena posición en la tabla. Todavía quedan dos encuentros para finalizar esta liga de invierno y los jugadores esperan recibir el mejor regalo de reyes: disputar la segunda fase.

¡FELIZ NAVIDAD!